Además, la página web resulta muy eficaz a la hora de encontrar información de calidad sobre muchas cuestiones relativas a la doctrina católica y a la vida espiritual. Y, en la página de inicio, a diario puede encontrase el Evangelio del día (y los de toda la semana) acompañados de un comentario.
A base de bien
martes, 21 de abril de 2026
Treinta años de la web del Opus Dei
sábado, 21 de marzo de 2026
Camino de Emaús
Evangelio (Lc 24,13-35)
Ese mismo día, dos de ellos se dirigían a una aldea llamada Emaús, que distaba de Jerusalén sesenta estadios. Iban conversando entre sí de todo lo que había acontecido. Y mientras comentaban y discutían, el propio Jesús se acercó y comenzó a caminar con ellos, aunque sus ojos eran incapaces de reconocerle. Y les dijo:
—¿De qué veníais hablando entre vosotros por el camino?
Y se detuvieron entristecidos. Uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
—¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado allí estos días?
Él les dijo:
—¿Qué ha pasado?
Y le contestaron:
—Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras delante de Dios y ante todo el pueblo: cómo los príncipes de los sacerdotes y nuestros magistrados lo entregaron para que lo condenaran a muerte y lo crucificaron. Sin embargo nosotros esperábamos que él sería quien redimiera a Israel. Pero con todo, es ya el tercer día desde que han pasado estas cosas. Bien es verdad que algunas mujeres de las que están con nosotros nos han sobresaltado, porque fueron al sepulcro de madrugada y, como no encontraron su cuerpo, vinieron diciendo que habían tenido una visión de ángeles, que les dijeron que está vivo. Después fueron algunos de los nuestros al sepulcro y lo hallaron tal como dijeron las mujeres, pero a él no le vieron.
Entonces Jesús les dijo:
—¡Necios y tardos de corazón para creer todo lo que anunciaron los profetas! ¿No era preciso que el Cristo padeciera estas cosas y así entrara en su gloria?
Y comenzando por Moisés y por todos los Profetas les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él. Llegaron cerca de la aldea adonde iban, y él hizo ademán de continuar adelante. Pero le retuvieron diciéndole:
—Quédate con nosotros, porque se hace tarde y está ya anocheciendo.
Y entró para quedarse con ellos. Y cuando estaban juntos a la mesa tomó el pan, lo bendijo, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y le reconocieron, pero él desapareció de su presencia. Y se dijeron uno a otro:
—¿No es verdad que ardía nuestro corazón dentro de nosotros, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?
Y al instante se levantaron y regresaron a Jerusalén, y encontraron reunidos a los Once y a los que estaban con ellos, que decían:
—El Señor ha resucitado realmente y se ha aparecido a Simón.
Y ellos contaban lo que había pasado en el camino, y cómo le habían reconocido en la fracción del pan.
sábado, 21 de febrero de 2026
Las virtudes cardinales
Al igual que en las virtudes teologales, también Dios puso como semilla en nuestra alma estas virtudes cardinales y dejó al hombre el trabajo de desarrollarlas a base de hábitos y voluntad, siempre, lógicamente, movido por la gracia de Dios.
Estas cuatro virtudes son como remedio a las cuatro heridas producidas en la naturaleza humana por el pecado original: contra la ignorancia del entendimiento sale al paso la prudencia; contra la malicia de la voluntad, la justicia; contra la debilidad del apetito irascible, la fortaleza; contra el desorden de la concupiscencia, la templanza.
La prudencia es la virtud infundida por Dios en el entendimiento para que sepamos escoger los medios más pertinentes y necesarios, aquí y ahora, en orden al fin último de nuestra vida, que es Dios. Virtud que juzga lo que en cada caso particular conviene hacer de cara a nuestro último fin.
La justicia es la virtud infundida por Dios en la voluntad para que demos a los demás lo que les pertenece y les es debido. La justicia es necesaria para poner orden, paz, bienestar, veracidad en todo. Abarca nuestras relaciones con Dios, con el prójimo y con la sociedad.
La fortaleza es la virtud infundida por Dios que da fuerza al alma para correr tras el bien difícil, sin detenerse por miedo, ni siquiera por el temor de la muerte. También modera la audacia para que no desemboque en temeridad.
La templanza es la virtud infundida por Dios que modera la inclinación a los placeres sensibles de la comida, bebida, tacto, conteniéndola dentro de los límites de la razón iluminada por la fe.
Estas virtudes restauran poco a poco, dentro de nuestra alma, el orden primitivo querido por Dios, antes del pecado original, e infunden sumisión del cuerpo al alma, de las potencias inferiores a la voluntad. La prudencia es ya una participación de la sabiduría de Dios; la justicia, una participación de su justicia; la fortaleza proviene de Dios y nos une con Él; la templanza nos hace partícipes del equilibrio y de la armonía que en Él reside.
(Resumen de "El crecimiento en la santidad: las virtudes teologales y cardinales", del P. Antonio Rivero, en Catholic.net)
Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 1805-1809)
Las virtudes y la imagen cristiana del hombre (Josef Pieper)
miércoles, 21 de enero de 2026
Las virtudes teologales
Las virtudes teologales se refieren directamente a Dios. Disponen a los cristianos a vivir en relación con la Santísima Trinidad. Tienen como origen, motivo y objeto a Dios Uno y Trino.
Las virtudes teologales son tres: fe, esperanza y caridad. Fueron infundidas por Dios en nuestra alma el día de nuestro bautismo, pero como semilla, que había que hacer crecer con nuestro esfuerzo, oración y sacrificio.
La fe es una luz divina por la cual somos capaces de reconocer a Dios, ver su mano en cuanto nos sucede y ver las cosas como Él las ve. Por tanto, la fe no es un conocimiento teórico, abstracto, de doctrinas que debemos aprender. La fe es la luz para poder entender las cosas de Dios y entrar en diálogo con Él.
La esperanza es la virtud teologal por la cual deseamos a Dios como Bien Supremo y confiamos firmemente alcanzar la felicidad eterna y los medios para ello. Gracias a esta virtud de la esperanza confiamos en Dios, a pesar de todas las dificultades.
La caridad es la virtud infundida por Dios en el bautismo por la que podemos amar a Dios y a nuestros hermanos por Dios. Por la caridad y en la caridad, Dios nos hace partícipes de su propio ser que es Amor.
(Resumen de "El crecimiento en la santidad: las virtudes teologales y cardinales" del P. Antonio Rivero, en Catholic net)
Catecismo de la Iglesia Católica (nn. 1812-1829)
domingo, 21 de diciembre de 2025
La Inmaculada Concepción
viernes, 21 de noviembre de 2025
Recordando a San Juan Pablo II
martes, 21 de octubre de 2025
Sobre el Santo Rosario
San Pío X
"El Rosario es de todas las oraciones la más bella, la más rica en gracias y la que más complace a la Santísima Virgen"
"Si deseáis paz en vuestros corazones y en vuestros hogares, rezad diariamente el santo Rosario"
San Francisco de Sales
"El Rosario es el mejor de los rezos"
"Rezar mi Rosario es mi más dulce ocupación y una verdadera alegría, porque sé que mientras lo rezo estoy hablando con la más amable y generosa de las madres"
San Pío de Pietrelcina
“¡Amen a la Virgen y háganla amar. Reciten siempre el Rosario!”
Sor Lucia, vidente de Fátima
"La Santísima Virgen, en estos últimos tiempos en que estamos viviendo, ha dado una nueva eficacia: el rezo del Santo Rosario, de tal manera que ahora no hay problema por más difícil que sea: sea temporal y, sobre todo, espiritual; sea que se refiera a la vida personal de cada uno de nosotros o a la vida de nuestras familias del mundo o comunidades religiosas, o a la vida de los pueblos y naciones; no hay problema, repito, por más difícil que sea, que no podamos resolver ahora con el rezo del Santo Rosario"
“Con el Santo Rosario nos santificaremos, nos salvaremos, consolaremos a nuestro Señor y obtendremos la salvación de muchas almas. Por eso, el demonio hará todo lo posible para distraernos de esta devoción; nos pondrá multitud de pretextos: cansancio, ocupaciones, etc., para que no recemos el Santo Rosario“
“El Rosario es el arma de combate de las batallas espirituales de los últimos tiempos“
Santa Teresa de Jesús
"En el Rosario he hallado los atractivos más dulces, más suaves, más eficaces y más poderosos para unirme con Dios"
Santa Teresa de Calcuta
"Aférrate al Rosario como las hojas de la hiedra se aferran al árbol; porque sin nuestra Señora no podemos permanecer"
"Por ser la Madre, yo jamás he sentido dificultad alguna en hablar con María y en sentirme muy cercana a Ella"
San Luis Mª Grignion de Monfort
”No encuentro otro medio más poderoso para atraer sobre nosotros el Reino de Dios, la Sabiduría eterna, que unir a la oración vocal la oración mental, rezando el Santo Rosario y meditando sus misterios “
“El Rosario es unos de los medios más poderosos que tenemos para aliviar a las almas del Purgatorio”
San Juan Bosco
“Tan necesario como es el pan para el cuerpo, así lo es el Santo Rosario para la salud del alma”
Santa Teresita del Niño Jesús
"Mientras el Rosario sea rezado, Dios no puede abandonar al mundo, pues esta oración es muy poderosa sobre su Corazón"
“Con el Rosario se puede alcanzar todo. Según una graciosa comparación, es una larga cadena que une el cielo y la tierra, uno de cuyos extremos está en nuestras manos y el otro en las de la Santísima Virgen. Mientras el Rosario sea rezado, Dios no puede abandonar al mundo, pues esta oración es muy poderosa sobre su Corazón”
"Lo que me cuesta en gran manera (me da vergüenza confesarlo) es el rezo del rosario... ¡Reconozco que lo rezo tan mal! En vano me esfuerzo para meditar los misterios del rosario, no consigo fijar la atención. Durante mucho tiempo estuve desolada ante esta falta de devoción, que me sorprendía, pues amando tanto a la Santísima Virgen, debiera resultar fácil rezar en su honor oraciones que tanto le agradan. Ahora me desconsuelo menos, pues pienso que la Reina de los cielos, siendo mi MADRE, ha de ver mi buena voluntad y contentarse con ella."
San Carlos Borromeo
«Rezar mi Rosario es mi más dulce ocupación y una verdadera alegría, porque sé que mientras lo rezo estoy hablando con la más amable y generosa de las madres»
Santa Bernardette Soubirous
"Yo no hice estudios y soy muy ignorante, pero sé rezar mi Rosario, y con él logro comunicarme con nuestro Señor y con la Virgen Santísima"
"Ah, si supieran lo buena y generosa que es nuestra Señora, amémosla mucho. Recémosle con cariño su Rosario y pongámonos bajo su protección y veremos qué grandes ventajas conseguimos con ello"
San Juan Pablo II
"Con el trasfondo de las Avemarías del Rosario, pasan ante los ojos del alma los episodios principales de la vida de Jesucristo. Los misterios del Rosario nos ponen en comunión vital con Jesús a través del Corazón de su Madre"
"Mediante el Rosario, el creyente obtiene abundantes gracias, como recibiéndolas de las mismas manos de la Madre del Redentor"
"El Rosario de la Virgen María, es una oración apreciada por numerosos santos y fomentada por el Magisterio. Sigue siendo también en este Tercer Milenio, una oración de gran significado, destinada a producir frutos de santidad"
"El Rosario, en su sencillez y profundidad, es un verdadero compendio del Evangelio y conduce al corazón mismo del mensaje cristiano"
"El Rosario es mi oración predilecta. ¡Plegaria maravillosa! Maravillosa en su sencillez y en su profundidad"
Apostolado del Rosario de la Virgen María
domingo, 21 de septiembre de 2025
Al fin de la jornada
La ciencia más acabada
es que el hombre en gracia acabe,
pues al fin de la jornada,
aquél que se salva, sabe,
y el que no, no sabe nada.
En esta vida emprestada,
do bien obrar es la llave,
aquel que se salva sabe;
y el que no, no sabe nada.
El segundo son varios fragmentos de la obra de Jorge Manrique "Coplas por la muerte de su padre":
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;
Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Este mundo bueno fue
si bien usásemos dél,
como debemos,
porque, según nuestra fe,
es para ganar aquel
que atendemos.
Texto completo de las "Coplas por la muerte de su padre", de Jorge Manrique
jueves, 21 de agosto de 2025
75 años del dogma de la Asunción de la Virgen María
lunes, 21 de julio de 2025
"Mundo Cristiano" estrena web
sábado, 21 de junio de 2025
Un gran libro
Escribe Jacques Philippe en la Introducción:
"Este libro pretende abordar un aspecto fundamental de la vida cristiana: el de la libertad interior. Su objeto es muy sencillo: considero esencial que cada cristiano descubra que, incluso en las circunstancias externas más adversas, dispone en su interior de un espacio de libertad que nadie puede arrebatarle, porque Dios es su fuente y su garantía.
Sin este descubrimiento, nos pasaremos la vida agobiados y no llegaremos a gozar nunca de la auténtica felicidad. Por el contrario, si hemos sabido desarrollar dentro de nosotros este espacio interior de libertad, sin duda serán muchas las cosas que nos hagan sufrir, pero ninguna logrará hundimos ni agobiamos del todo.
La afirmación fundamental que queremos desarrollar es muy simple, pero de gran alcance: el hombre conquista su libertad interior en la misma medida en que se fortalecen en él la fe, la esperanza y la caridad. Demostraremos de un modo concreto cómo el dinamismo de lo que tradicionalmente se han denominado las «virtudes teologales» constituye el centro de la vida espiritual."
Más información sobre el libro en "Ediciones Rialp"
miércoles, 21 de mayo de 2025
Libros clásicos de espiritualidad
Los "libros clásicos de espiritualidad" son los que han tenido una influencia significativa en la tradición cristiana. Acudir a ellos es siempre una excelente decisión, si bien hay que tener en cuenta que con frecuencia no son de fácil lectura y conviene consultar antes a quien pueda orientarnos.
A continuación se enlazan dos colecciones en las que pueden encontrarse bastantes de estas obras así como una útil relación ofrecida por la web "De libris".
Selección de clásicos de espiritualidad (De Libris)
Colección Neblí, clásicos de espiritualidad (Editorial Rialp)
Biblioteca de clásicos cristianos (Editorial San Pablo)
lunes, 21 de abril de 2025
Revista "La Antorcha"
viernes, 21 de marzo de 2025
Mártires en Madrid (1930-1940)
El siglo XX ha sido llamado “el siglo de los mártires” debido a la gran cantidad de cristianos asesinados en regímenes totalitarios de diversa índole. Los "Mártires del siglo XX en España" son aquellos cristianos que, en medio de la persecución religiosa, prefirieron morir antes que traicionar su fe.
Durante la persecución religiosa en los años 30 del pasado siglo, en Madrid fueron asesinados 425 sacerdotes y seminaristas diocesanos, 546 religiosos, y 107 religiosas; es decir, un total de 1.078 eclesiásticos; más un alto número de laicos católicos, pendiente de determinar. Son las cifras absolutas más elevadas de la persecución religiosa en España.
En los últimos años la Archidiócesis de Madrid ha reunido una abundante documentación para las causas de beatificación que ha ido promoviendo. Una mayor información sobre los mártires matritenses puede encontrarse en los siguientes enlaces:
Página web "Los mártires del siglo XX en Madrid"
Icono de los mártires en la Iglesia de las Calatravas (Calle Alcalá, 25)
viernes, 21 de febrero de 2025
Oraciones de Santo Tomás de Aquino
En "Oraciones e Himnos de Santo Tomás de Aquino" se recogen las más conocidas.
Copio a continuación la "Oración de Santo Tomás al Santísimo Sacramento":
¡Oh, Santísimo Jesús!, que aquí sois verdaderamente Dios escondido; concededme desear ardientemente, buscar prudentemente, conocer verdaderamente y cumplir perfectamente en alabanza y gloria de vuestro nombre todo lo que os agrada.
Ordenad, ¡oh Dios mío!, el estado de mi vida; concededme que conozca lo que de mí queréis y que lo cumpla como es menester y conviene a mi alma. Dadme, oh Señor Dios mío, que no desfallezca por las prosperidades y adversidades, para que ni en aquellas me ensalce, ni en éstas me abata.
De ninguna cosa tenga gozo ni pena, sino de lo que lleva a Vos o aparta de Vos. A nadie desee agradar o tema desagradar sino a Vos. Séanme viles, Señor, todas las cosas transitorias y preciosas todas las eternas. Disgústeme, Señor, todo gozo sin Vos y no ambicione cosa ninguna fuera de Vos.
Séame deleitoso, Señor, cualquier trabajo por Vos, y enojoso el descanso sin Vos. Dadme, oh Dios mío, levantar a Vos mi corazón frecuente y fervorosamente, hacerlo todo con amor, tener por muerto lo que no pertenece a vuestro servicio, hacer mis obras no por rutina, sino refiriéndolas a Vos con devoción.
Hacedme, oh Jesús, amor mío y mi vida, obediente sin contradicción, pobre sin rebajamiento, casto sin corrupción, paciente sin disipación, maduro sin pesadumbre, diligente sin inconstancia, temeroso de Vos sin desesperación, veraz sin doblez; haced que practique el bien sin presunción, que corrija al prójimo sin soberbia, que le edifique con palabras y obras sin fingimientos.
Dadme, oh Señor Dios mío, un corazón vigilante que por ningún pensamiento curioso se aparte de Vos; dadme un corazón noble que por ninguna intención siniestra se desvíe; dadme un corazón firme que por ninguna tribulación se quebrante; dadme un corazón libre al que ninguna pasión violenta domine.
Otorgadme, oh Señor Dios mío, entendimiento que os conozca, diligencia que os busque, sabiduría que os halle, comportamiento que os agrade, perseverancia que confiadamente os espere, y esperanza que, finalmente, os abrace.
Dadme que me aflija con vuestras penas aquí por la penitencia, y en el camino de mi vida use de vuestros beneficios por gracia, y en la patria goce de vuestras alegrías por gloria. Señor que vivís y reináis, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
martes, 21 de enero de 2025
Colección Patmos
sábado, 21 de diciembre de 2024
Sobre la Epifanía
jueves, 21 de noviembre de 2024
Congresos "Católicos y Vida Pública"
Hace unos días se celebró en Madrid la edición número 26 del Congreso "Católicos y Vida Pública" con el tema "Quo vadis. Pensar y actuar en tiempos de incertidumbre" (En la foto, el filósofo francés Fabrice Hadjadj durante la conferencia de clausura)
El Congreso "Católicos y Vida Pública" se organiza desde 1998 por la Asociación Católica de Propagandistas y en él participan cada año expertos y profesionales del mundo político, económico y social que ahondan en cuestiones de actualidad desde la perspectiva de la fe y a través de los valores cristianos.
Es un punto de encuentro para cuantos desean que la luz del Evangelio de Jesucristo ilumine todos los aspectos de la vida, tanto en su dimensión personal como social. Junto con las conferencias y actividades programadas, pueden remitirse ponencias sobre el tema de cada año y participar así en las sesiones del Congreso.
Video resumen del 26 Congreso Católicos y Vida Pública
Notas de prensa y materiales del 26 Congreso Católicos y Vida Pública
lunes, 21 de octubre de 2024
El Ángel de la guarda
Ya en el siglo II el sabio Orígenes decía: "Los cristianos creemos que a cada uno nos designa Dios un ángel para que nos guíe y proteja". En el Nuevo Testamento es tan viva la creencia de que cada uno tiene un ángel custodio, que cuando San Pedro al ser sacado de la cárcel llega a llamar a la puerta de la casa donde están reunidos los discípulos de Jesús, ellos creen al principio, que no es Pedro en persona y exclaman: "Será su ángel" (Hechos 12, 15).
En el Catecismo Mayor de San Pío X se afirma que "Dios se sirve de los Ángeles como de ministros suyos, y en especial a muchos de ellos hace custodios y protectores nuestros", y recomienda tenerles una devoción particular: "Hemos de tener particular devoción al Ángel de nuestra guarda, honrarle, implorar su socorro, seguir sus inspiraciones y ser agradecidos a su continua asistencia". El actual Catecismo de la Iglesia Católica dedica a los Ángeles los apartados 328 a 336.
Desde 1670, la fiesta de los Santos Ángeles Custodios se celebra el día 2 de octubre.
sábado, 21 de septiembre de 2024
Guía práctica para la oración mental
Guía práctica para la oración mental
1) Actos de fe: Dile abiertamente que crees en Él, en su amor, en su Esposa la Iglesia, en sus sacramentos y doctrina, en los instrumentos que Él emplea para tu bien: tu familia, tus amigos, tus colegas, y también en muchas circunstancias donde reconoces el rastro de su Providencia: avatares cotidianos, tentaciones, penas, alegrías, etc.2) Actos de amor: Inspírate para ello en la Escritura, en la Liturgia, o incluso en canciones que te vengan a la memoria, o díselo con palabras tuyas, según te dicte el Espíritu Santo, pero no te canses. El amor se alimenta declarándose, crece diciéndose.3) Peticiones: Manifiéstale todos tus deseos: desear es aumentar la capacidad de recibir. Sé mendigo de Dios: pordiosea hasta los favores más sencillos, pues son un milagro que hay que desear, pedir, esperar, recibir y agradecer. Sea el Señor tu delicia y Él te dará lo que pide tu corazón (Sal 36).4) Preguntas: ¿Qué significa esto que he vivido hoy, lo que me impresionado, lo que me duele, lo que me atrae? ¿Qué lectura cristiana tiene esta experiencia, aquel recuerdo, aquella ilusión? ¿Qué me estás queriendo decir en este día, o pedir, o dar…?5) Desahogos: Expláyate con toda confianza; saca fuera recelos, temores, complejos, frustraciones, rencores, toda esa fauna, en fin, que intoxica tu pensamiento y te hunde en el pesimismo. Sólo abandonando estas cosas en sus manos les encontrarás sentido. Confía al Señor todas tus preocupaciones y Él te sostendrá (Sal 54, 23).6) Ofrecimientos: Une a su Sacrificio redentor todo lo que traes entre manos para que adquiera valor divino: trabajos, proyectos, ilusiones. Sitúa tu vida cotidiana en el campo magnético de la Cruz, o lo que es lo mismo, de la Santa Misa: Cuando yo sea elevado sobre lo alto todo lo atraeré hacia mí (Jn 12, 32).7) Agradecimientos: Recuerda y celebra los beneficios de Dios, por más que sean inabarcables, ya que siempre recibes más de lo que conoces, más de lo que pides, más de lo que mereces, más de lo que esperas. ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación invocando su nombre (Sal 115, 12).8) Arrepentimientos: Reconócete en la Pasión como uno más y pide perdón por tus complicidades, tus noes a Cristo en forma de pereza, orgullo, vanidad, atolondramiento, cobardía… Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, lava del todo mi delito, limpia mi pecado (Sal 50, 3-4).9) Recuerdos: Lee el libro de tu vida a la luz de Dios para reconocer en todo su mano providente. Recupera el tiempo perdido mediante tu conversión personal: en Cristo nada se pierde. Y cuando los recuerdos acudan inoportunos e inesperados, introdúcelos en la oración para sacarles partido. Reza por las personas y asuntos que entonces te distraen.10) Propósitos: Ábrete al futuro con decisión y valor. Tu horizonte es Cristo y tu vida una aventura. ¿Por dónde empezarás? ¿Qué paso debes dar hoy y mañana? Empapa tus propósitos en tu fe: pide lo que concretas y concreta lo que pides. Olvidado de lo que dejo atrás me lanzo a lo que tengo por delante (Filipenses 3, 13)11) Actos de esperanza: Confía en que estos propósitos, formulados mano a mano con Dios, se cumplirán. Vive de esperanza y no de experiencia. Tú mismo eres milagro y proyecto de Dios, y tienes sobrados motivos para el optimismo. Confía en que llegarás a tu sazón, como el árbol de mostaza. Mi alma espera en el Señor más que el centinela la aurora (Sal 90, 3-5).






